La Agricultura Regenerativa consiste en rehabilitar el suelo y mantenerlo productivo el mayor tiempo posible para evitar la expansión agresiva a nuevas áreas, con un enfoque en la salud humana y la sostenibilidad ambiental.
La fertilidad del suelo es necesaria no sólo para producir cultivos que satisfagan las necesidades humanas, sino también para proporcionar forraje para el ganado, que en el caso de Petorca, juega un rol importante en sus tradiciones. Por eso, cuanto más fértiles sean los pastizales, más alimento tendrán los animales.
Además de mantener la fertilidad de las áreas actualmente cultivadas, las técnicas de agricultura regenerativa abarcan territorios abandonados más allá de las actividades de agricultura o los que ya están en desuso.
Algunas de estas técnicas son:
- Compost y té de compost: El abono orgánico (compost) proporciona materia orgánica y restaura la fertilidad del suelo, que es un objeto clave en la agricultura orgánica regenerativa. La concentración óptima de materia orgánica en las capas superiores de la tierra varía del 3 al 5% y debe incorporarse al perfil del suelo en el grosor de al menos 6 pulgadas. El té de compost es un líquido elaborado que aporta microorganismos y nutrientes solubles vitales para el crecimiento de plantas.
- Siembra directa y el cultivo de pastos: La siembra directa propaga la menor alteración posible del suelo, disminuyendo la erosión y las emisiones de dióxido de carbono (CO2). En este caso, la siembra se realiza con perforadoras especializadas o sembradoras de discos. El cultivo de pastos es una parte integral de la técnica de agricultura regenerativa cuando los granos se utilizan como pastos para el pastoreo. Además, ayuda a los agricultores a evitar los suelos desnudos y, por lo tanto, a combatir la erosión.
- Cultivo orgánico: El cultivo anual orgánico lucha por el uso de fertilizantes y pesticidas no químicos para mitigar el impacto negativo a la naturaleza y los seres humanos. Este método de agricultura regenerativa es más caro, menos rentable y requiere más mano de obra en comparación con las prácticas industriales más sólidas. Sin embargo, las empresas relacionadas con la agricultura regenerativa obtendrán considerables ventajas de agricultura regenerativa en una perspectiva a largo plazo con una población más saludable y un medio ambiente menos comprometido.
- Biocarbón y Terra preta: El biocarbón es una alternativa más saludable al carbón vegetal natural y se elabora mediante la quema de desechos forestales y agrícolas. El término “terra preta” es un nombre portugués para los suelos antropogénicos de la India negra con alto contenido de carbón vegetal en la cuenca del Amazonas. El carbono negro condiciona la presencia de materia orgánica y nutrientes en el suelo y es relativamente inmune a los impactos químicos y microbianos.
Esto explica su capacidad para mantener la fertilidad durante mucho tiempo, de gran interés para los adeptos de la agricultura regenerativa. De hecho, las investigaciones muestran que el contenido de carbón negro en terra preta supera su contenido en los suelos vecinos infértiles de la región hasta setenta veces.
- Integración animal en la producción agrícola: Esta combinación promueve la fertilidad del suelo, ayuda en el manejo de malezas y plagas mediante la implantación de enemigos biológicos a especies no deseadas y es beneficiosa para el ganado mismo, ya que aproxima la agricultura regenerativa a las condiciones de la vida silvestre, en comparación a la cría en establos.